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Nubes y sol
9 de abril de 2026
El boxeador de Puerto San Julián cerró su etapa amateur con 34 peleas y se prepara para debutar en el campo rentado, con la ilusión de pelear en casa y proyectarse a nivel internacional.
En diálogo con FM Orsai, en el programa Fuera de Juego, Isaías Acosta expresó su felicidad tras cerrar su etapa amateur el pasado fin de semana y comenzar oficialmente su camino en el boxeo profesional. Con una historia ligada al deporte desde la infancia, recordó que comenzó a entrenar a los 6 años influenciado por su familia, aunque fue a los 15 cuando decidió encarar la disciplina de manera competitiva.
A lo largo de seis años en el amateurismo, Acosta construyó una carrera extensa de 34 combates, recorriendo distintos puntos del país y sumando experiencia clave para esta nueva etapa. “El amateur es fundamental, es donde uno forma sus primeras armas”, explicó, marcando las diferencias con el profesionalismo, donde el desgaste físico es mayor y las condiciones cambian significativamente.
El joven boxeador también destacó el acompañamiento recibido, especialmente del municipio y su equipo de trabajo, integrado por entrenadores, nutricionistas y preparadores físicos, lo que le permitió sostener un entrenamiento de alto nivel incluso antes de dar el salto. Su rutina diaria incluye triple turno, combinando preparación física, pesas y trabajo técnico en el ring.
En cuanto a su estilo, Acosta se define como un boxeador completo, capaz de adaptarse tanto al combate como al boxeo más técnico. No obstante, reconoció que uno de sus principales desafíos en esta nueva etapa será afirmarse más en las piernas y buscar mayor potencia en los golpes.
Sobre su última presentación, valoró el triunfo ante un rival experimentado como Iván Pucci, destacando la capacidad de ejecutar el plan de pelea y adaptarse a las exigencias del combate. “Lo pudimos llevar a nuestro juego y marcar la diferencia”, señaló.
De cara al futuro, adelantó que su debut profesional podría darse en aproximadamente dos meses, con la ilusión de hacerlo en Puerto San Julián, ante su gente. Con objetivos claros y ambiciosos, Acosta no oculta su sueño máximo: “Como todo boxeador, quiero ser campeón del mundo”, afirmó.
Finalmente, remarcó que el verdadero esfuerzo está fuera del ring: en la disciplina diaria, los sacrificios personales y el compromiso constante. “Lo más duro es decir que no a muchas cosas. Subir a pelear es lo más leve”, concluyó.